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BOL - Recorrido por el salar

RECORRIDO POR EL SALAR

Organizamos caravanas de sal / cruzadas integrales del salar en algunos períodos del año.
 


El SALAR DE UYUNI O TUNUPA

En pleno día, sin gafas de sol, los ojos no soportaron más de 5 minutos las intensas radiaciones de sol. Aquí, sólo queda la interminable blancura cegadora del sal. Una inmensa superficie lisa y dura como una roca a 3640 metros de altura. La superficie cubierta por el sal representa el equivalente de dos departamentos franceses lo que lo hace la más grande superficie plana del mundo.

El salar de Tunupa viene de la alternancia de épocas lluviosas y secas. Ubicado en el lugar el más abajo del Altiplano(3640 m. alt. contra 3800 m alt. para el lago Titicaca), ofrece un desague para los ríos de la región, ríos desaparecidos hoy en día pero que drenaban cantidad de sales minerales, originarios de cuencas exógenas. Así, el salar está formado por un bloque de 500 metros de espesor, que alterna capas de sal y capas de sedimentos (posos sedimentarios cuando el salar está bajo el agua después posos de sales minerales con la evaporación de las aguas).
 
Incluso aquí, la vida no ha renunciada y un ecosistema frágil, fruto de millares de años de adaptación, supo desarrollarse. En las escasas islas del desierto, pequeñas colinas de unas centenas de metros de altura abren el suelo como las cimas abren los nubes, surgen gigantescos cactus y algunas plantasque comen los únicos habitantes las viscachas, pequeños conejos con colas de ardillas, condenados a vivir ahí rodeados por el sal.
Alfredo Ticona es Aymara. Durante casi 10 años, fue el único habitante "humano" del gran desierto de sal.Vivió en la Isla de Incahuasi (« la casa del Inca » en quechua), lejos de 80 km dela vida humana, rodeado por extensiones de sal. Es originario de Tahua, un pueblo al oeste del salar, construido al piede la cordillera que separa el Altiplano de la costa Pacífica.

Desde niño, participaba al transporte de las caravanas con su padre.Para cambiar mercancías con sus vecinos chilenos, hubiera sido necesario cruzar las montañas. Pues, la única solución era de cruzar el gran desierto blanco hasta Uyuni, la ciudad, por el otro lado, donde se podía cambiar su sal, su quinoa, su lana de llama por productos más raros.Así, las largas caravanas de llamas, bestías de carga del Altiplano.

Nos cuenta:

" La cruzada se hacía a pie hasta principios de los años 80, en 2 o 3 días. Dormíamos en una isla cerca de Tahua, para partir tempranoel día siguiente.Era preferable caminar de noche, para evitar las fuertes reverberacionesdel sol. Durante el día, se debía llevar piezas de tejido negro en los ojos. Salimos a las dos de la mañana para llegar a la isla de Pallali a las 10 de la mañana, las llamas portaban cascos de cuero para sus pezuñas porque la sal podía dañarlas.Las llamas podían estar 1 semana sin agua...".

Es durante estas extenuantes cruzadas que Alfredo Ticona se enamoró de la soledad del salar y se instaló en la Isla de Incahuasi.